Inspección del conjunto
Hay que reconocer el estado de tejas, soporte, encuentros, canalones, limahoyas y elementos que atraviesan la cubierta. La humedad visible en el interior puede aparecer lejos de la entrada de agua. Si se sospecha una afección estructural, debe evaluarse antes de decidir el alcance.
Una solución compatible con la cubierta existente
Pendiente, geometría, cargas, ventilación y estado del soporte condicionan la intervención. La impermeabilización, cuando forme parte de la solución, debe ser compatible con el resto de capas y con los encuentros. La elección de fijaciones o materiales no puede hacerse con una receta única para todos los tejados.
Aprovechar la intervención para estudiar el aislamiento
Si se levanta la cobertura, puede ser una oportunidad para mejorar el comportamiento térmico. Conviene comprobar continuidad, humedad, puentes térmicos y condiciones de los espacios bajo cubierta. En edificios protegidos deben revisarse las condiciones patrimoniales antes de modificar materiales, perfiles o imagen exterior.
Planificar ejecución y conservación
Accesos, protección frente a caídas, medios auxiliares y protección temporal frente a lluvia deben formar parte de la organización. Los remates y el drenaje requieren atención durante la obra y en el mantenimiento posterior. Podemos estudiar la rehabilitación del edificio y coordinarla con su uso.
Arquitectura